Instagram es mi influencer

Instagram

El otro día me compré un paquete de harina de garbanzos en El Corte Ingles. Menudo notición, os diréis. Bueno, pues mi paquete de harina de garbanzos me ha hecho reflexionar sobre algo: cómo Instagram ha modificado, aunque sea un poquito, mis hábitos. De consumo y de vida incluso.

Lo de la harina viene porque desde hace unos días he sumado a mi lista de cuentas de cocina varios perfiles de comida vegana. Y a mí, que soy carnívora impenitente sin intención de enmienda, me han atraído a más no poder esos platos llenos de colorido y que rebosan salud. Así que me fui a casa con mi harina de garbanzos, dispuesta a probar las excelencias de este producto, a más de 3 euros el kilo.

La cosa no se queda aquí. Desde hace unos meses mi pequeña Moleskine se ha convertido en un #bujo, que no es nada onírico ni espiritual, sino la forma en la que se conoce el Bullet Journal, un método de planificación que básicamente consiste en hacerte una agenda a la medida. Muy cuqui, eso sí. Bueno, pues varias galerías de Pinterest mediante (las hay a miles) me encuentro con que me he comprado rotuladores de todos los grosores para rodear mis días con guirnaldas de flores y otros dibujicos. Y tengo que decir que lo de planificar funciona, al menos a mí, que lo de rellenar cuadritos de checklist me obliga más que la obligación en sí.

La moda de los planners, las agendas y demás es un fenómeno digno de estudiar. Yo en el perfil de mi cuenta de Instagram ya puse hace mucho tiempo que me gustan las cosas bonitas. Y de esas hay para aburrir en Instagram. La pregunta es: ¿se pasa de la observación gustosa a la compra? Pues yo sí. Soy compradora online de casi todo y lo cierto es que, entre mis últimas adquisiciones de inspiración Instagram está, por ejemplo, una Lightbox, los famosos especieros del IKEA para hacer de estantería de cuentos infantiles, piezas de bisutería y alguna cosa más.

Luego está lo de la empatía, porque tengo pintalabios rojos para ponerme un mercadillo pero no me pude resistir a comprar el pack #redmonday de LuciaBe, con labial y esmalte de uñas a juego, porque ella me cae bien, es mamá como yo y me apetece. Me pasa igual con otras emprendedoras cuquis en las que no compro por los gastos de envío -sí, yo abandono los carros de la compra por eso fundamentalmente- porque al final Instagram te permite empatizar y desde la llegada de Stories aún más.

En resumen, que creo que es una herramienta fundamental para alcanzar parte de tu nicho de mercado, sobre todo en algunos sectores concretos, con más aprovechamiento a pequeña escala porque las grandes firmas no tienen el mismo componente emocional.

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